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Catriela Soleri

Me empeño en seguir lacerando la herida.
Me empeño en jamás olvidarte.
Y me empeño en cada día amarte.
Herida, olvidarte, amarte, mala combinación que no rima de ningún modo.
Mala combinación que me hunde en el suplicio eterno de no tenerte ni siquiera para perderte.
Te odio por haberme hecho amarte.
Te odio porque no reparas en mi dolor.
Y te odio porque no intentas dañarme. Pero lo haces.
Contrario a lo que dijo aquel niño, los enamorados si están tristes; lo estamos.
Tu desamor es la nube que tapa el Sol todos los días.Una nube negra que anuncia la llegada de la tormenta;
de mi tormento.
A partir de hoy, ya no te quiero más.
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Catriela Soleri
El miércoles por la tarde acompañé a mi madre a hacer unas compras, y mientras ella veía algunas cosas, yo me paseaba con mi amiga Carmen entre las películas.
Vi entre las que acababan de llegar “Les choristes”, mi amiga Astrid me había dicho que era muy buena.
Tenía curiosidad por verla, y dinero en la cartera, así que la compré. Por diversas situaciones ocupacionales de la semana, fue hasta hace unos minutos, que al fin la vi.
Me gusto, me gusto mucho.

Al terminar de verla, y analizar algunas situaciones que se desarrollan a lo largo de la historia, recordé
“Dead poets society”. Película que también me gusto mucho. Arte, secretos, exagerada disciplina, directores incomprensivos. La única diferencia, es que en “Les choristes”, el mejor alumno tiene un final feliz.

Bueno la verdad es que hay muchas más diferencias que similitudes, pero aun así, una me recordaba a la otra. Esta hermosa película me conmovió hasta las lágrimas, así que sinceramente espero que tengan la oportunidad de verla.
Posdata, después de ver esta película, creo que ya no odio a los niños.